En muchas explotaciones agrícolas, el reto no está solo en saber qué labor hay que hacer, sino en poder llegar bien hasta la zona donde realmente hace falta intervenir. Hay parcelas con pendientes, accesos complicados, bordes irregulares, zonas encharcadas, terrenos fragmentados o rincones donde la maquinaria terrestre entra con dificultad. En estos casos, el dron puede convertirse en una herramienta muy útil para trabajar con más rapidez, seguridad y precisión. Su principal ventaja operativa es que permite observar, revisar y actuar sobre zonas difíciles sin depender tanto del acceso físico del terreno. Esto no significa que vaya a sustituir al tractor ni a la maquinaria agrícola tradicional. Más bien, funciona como un complemento que ayuda a resolver tareas concretas de forma más ágil. Dentro de la agricultura digital, los drones agrícolas representan muy bien esta idea: usar la tecnología de forma práctica para tomar mejores decisiones y hacer más eficiente el trabajo diario en el campo. Acceso a zonas difíciles Una de las ventajas más claras del dron en agricultura es su capacidad para llegar a zonas donde la maquinaria terrestre tiene más limitaciones. Esto ocurre en terrenos con pendiente, parcelas estrechas, caminos en mal estado, márgenes difíciles o zonas donde el tractor no puede maniobrar con comodidad. En este tipo de situaciones, el dron permite revisar la zona desde el aire sin necesidad de entrar físicamente con maquinaria pesada. Puede utilizarse para inspeccionar cultivos, detectar daños, comprobar el estado de una parcela después de lluvias o localizar zonas que necesitan una revisión más detallada. También resulta útil en explotaciones muy fragmentadas, donde los desplazamientos entre parcelas consumen mucho tiempo. En vez de recorrer cada punto a pie o con vehículo, el dron ofrece una primera visión rápida y ayuda a decidir dónde conviene actuar primero. Empresas especializadas destacan la capacidad de los drones para mejorar la observación del cultivo y facilitar una gestión más eficiente. Esta visión aérea ayuda a detectar incidencias que desde el suelo pueden pasar desapercibidas. Más seguridad y menor impacto sobre el terreno El uso de drones también puede mejorar la seguridad en determinadas tareas. En terrenos inestables, pendientes pronunciadas o zonas con acceso complicado, el operario evita entrar directamente en lugares donde puede haber riesgo de caída, atasco o accidente. Esto es especialmente importante después de lluvias, en zonas blandas o en caminos deteriorados. El dron permite hacer una inspección previa y valorar si realmente es necesario entrar en la parcela o si conviene esperar a mejores condiciones. Además, al reducir la necesidad de maniobrar con vehículos pesados en zonas delicadas, también se disminuye el impacto sobre el suelo. Cada entrada de maquinaria puede generar compactación, afectar a zonas sensibles o dañar partes del cultivo, sobre todo cuando el terreno está húmedo. Por ejemplo, antes de entrar con un tractor, el agricultor puede usar el dron para comprobar si una zona está encharcada, si hay daños visibles o si una parte del cultivo presenta menor desarrollo. Así se evita entrar “a ciegas” y se reducen pasadas innecesarias. Ahorro de tiempo y mejor organización del trabajo En agricultura, el tiempo también es un recurso. Muchas decisiones tienen que tomarse rápido, sobre todo cuando hay cambios de tiempo, problemas de riego, daños por fauna, enfermedades o incidencias localizadas. El dron permite revisar una superficie amplia en poco tiempo y obtener una visión general de la explotación. Esto ayuda a priorizar tareas: qué zona revisar primero, dónde puede haber un problema, qué parcela necesita atención y qué áreas parecen estar en buen estado. En explotaciones con varias parcelas o terrenos dispersos, esta capacidad puede ser especialmente útil. El agricultor o técnico no tiene que dedicar el mismo tiempo a revisar todo por igual, sino que puede apoyarse en la información aérea para ordenar mejor el trabajo. Los drones agrícolas pueden aportar beneficios relacionados con el ahorro de tiempo, la reducción de costes y la obtención de información más precisa sobre los cultivos. Por eso cada vez se integran más en trabajos de agricultura de precisión. Precisión en parcelas irregulares Muchas explotaciones no tienen parcelas grandes, rectas y fáciles de trabajar. Al contrario, es habitual encontrar bordes irregulares, pequeñas superficies, linderos, zonas con obstáculos o áreas donde la maquinaria no se adapta bien a la forma real del terreno. El dron ofrece una respuesta más flexible. Puede volar sobre la geometría real de la parcela, revisar zonas concretas y ayudar a localizar puntos que necesitan atención. Esto resulta útil tanto para inspección como para planificación de trabajos. En agricultura de precisión, esta información permite pasar de una gestión general a una gestión más localizada. No toda la explotación tiene que recibir la misma atención ni todas las zonas presentan los mismos problemas. El dron ayuda a identificar esas diferencias y a trabajar de forma más ajustada. Esta idea conecta con la agricultura de precisión para pequeñas explotaciones, donde la tecnología no tiene por qué ser compleja ni estar pensada solo para grandes fincas. También puede servir para explotaciones pequeñas o medianas que quieren conocer mejor sus parcelas y optimizar sus recursos. Apoyo para inspección y toma de decisiones El dron puede utilizarse para muchas tareas de apoyo: revisar el estado del cultivo, detectar diferencias de vigor, localizar zonas con estrés, comprobar daños, observar problemas de riego o documentar el estado de una parcela en un momento concreto. Su valor no está únicamente en la imagen, sino en la información que esa imagen puede aportar. Una fotografía aérea puede ayudar a detectar una zona con menor desarrollo, una franja afectada o una diferencia clara entre partes de la finca. Cuando esa información se combina con la experiencia del agricultor y el criterio técnico, la toma de decisiones mejora. El dron detecta, el técnico interpreta y la explotación actúa con más precisión. Por eso, esta tecnología no debe verse como una moda, sino como una herramienta práctica para trabajar con más información y reducir incertidumbre en el día a día. Cuidado con las aplicaciones fitosanitarias Es importante diferenciar entre usar
Evaluación del estrés hídrico con drones para mejorar la eficiencia del riego
Gestionar bien el riego es uno de los grandes retos de cualquier explotación agrícola. No se trata solo de aportar agua al cultivo, sino de hacerlo en el momento adecuado, en la cantidad necesaria y en las zonas donde realmente hace falta. En muchas parcelas, el agua no se distribuye de forma uniforme: hay áreas que retienen mejor la humedad, otras que se secan antes y sectores donde pueden aparecer fallos en emisores, presión o programación. En este contexto, los drones pueden ser una herramienta muy útil para detectar estrés hídrico y mejorar la eficiencia del riego. Su valor no está en hacer una imagen aérea de la finca, sino en ayudar a identificar diferencias dentro de la parcela que desde el suelo pueden pasar desapercibidas. La idea es sencilla: regar mejor, no simplemente regar más. En un escenario marcado por la escasez de agua, el aumento de los costes energéticos y la necesidad de producir de forma más eficiente, contar con información sobre el estado del cultivo puede ayudar a tomar decisiones más precisas. En el caso del riego, la digitalización permite pasar de una gestión general de la parcela a una gestión más ajustada a la realidad de cada zona. Los drones ayudan a detectar dónde puede faltar agua, dónde existe una respuesta desigual del cultivo y qué áreas conviene revisar antes de hacer cambios en la planificación. Qué es el estrés hídrico y por qué detectarlo a tiempo El estrés hídrico aparece cuando la planta no dispone del agua que necesita para desarrollarse correctamente. A veces se debe a una falta real de agua, pero también puede estar relacionado con problemas de distribución, suelos con distinta capacidad de retención, compactación, pendientes, obstrucciones o una programación de riego poco ajustada. El problema es que no siempre se ve desde el primer momento. Una planta puede empezar a sufrir antes de mostrar síntomas claros en las hojas, el color o el crecimiento. Cuando el daño ya se aprecia a simple vista, puede que el cultivo lleve varios días en una situación desfavorable. Ahí es donde los drones aportan valor. Gracias a sensores térmicos, cámaras multiespectrales o imágenes de alta resolución, permiten revisar grandes superficies en poco tiempo y detectar diferencias internas dentro de la finca. Los trabajos de agricultura de precisión con drones pueden ayudar a optimizar el riego mediante información aérea del cultivo. Esta información no sustituye la visita al campo, pero sí ayuda a saber dónde mirar primero. En vez de revisar toda la explotación con el mismo nivel de detalle, el agricultor o técnico puede centrarse en las zonas que muestran un comportamiento diferente. Cómo ayudan los drones a detectar falta de agua Para evaluar el estrés hídrico, uno de los sensores más útiles es la cámara térmica. Este tipo de cámara permite detectar diferencias de temperatura en la cubierta vegetal. Cuando una planta tiene suficiente agua, regula mejor su temperatura mediante la transpiración. Cuando le falta agua, esa capacidad se reduce y la temperatura puede aumentar respecto a otras zonas mejor hidratadas. Ese contraste térmico puede representarse en un mapa y servir como señal de alerta. Por ejemplo, una zona con mayor temperatura puede indicar menor transpiración, falta de agua disponible o algún problema en el sistema de riego. Después, esa información debe comprobarse en campo para confirmar la causa. También pueden combinarse imágenes térmicas con imágenes multiespectrales. Mientras la cámara térmica ayuda a detectar diferencias de temperatura, la multiespectral puede mostrar variaciones de vigor o actividad vegetal. La combinación de ambas permite obtener una visión más completa del estado del cultivo. Del mapa térmico a una decisión de riego El verdadero valor del dron aparece cuando las imágenes se procesan y se convierten en mapas útiles. Un mapa térmico puede mostrar qué zonas presentan mayor temperatura. Un mapa de vigor puede señalar áreas con menor desarrollo. Al cruzar esa información con el conocimiento de la finca, es posible entender mejor qué está ocurriendo. Por ejemplo, si una zona aparece con mayor temperatura y menor vigor, puede ser necesario revisar el riego, comprobar emisores, analizar el suelo o verificar si hay algún problema sanitario. Si el patrón se repite en una línea concreta, puede estar relacionado con una obstrucción o una diferencia de presión. En este punto, el dron actúa como una primera lectura de la finca. Detecta, ordena y ayuda a priorizar. Después, el criterio técnico confirma el origen del problema y define la respuesta más adecuada. Esta forma de trabajar encaja con la agricultura de precisión para pequeñas explotaciones, porque no se trata de usar tecnología por moda, sino de aplicar herramientas concretas para resolver necesidades reales. Regar mejor, no solo regar más Uno de los errores más habituales en la gestión del agua es pensar que la solución siempre pasa por aumentar el riego. Sin embargo, muchas veces el problema no está en la cantidad total de agua, sino en cómo se reparte dentro de la explotación. Una finca puede estar consumiendo un volumen importante de agua y, aun así, tener zonas con déficit y otras con exceso. Esto puede ocurrir por diferencias de suelo, fallos en el sistema, mala uniformidad, problemas de presión o una programación que no se adapta bien a las necesidades del cultivo. Los drones ayudan a detectar estos desajustes. Al observar la parcela desde arriba, es más fácil identificar patrones que desde tierra pueden pasar desapercibidos. Esto permite revisar sectores concretos, ajustar turnos, comprobar instalaciones y evitar decisiones demasiado generales. Los drones pueden utilizarse para controlar el riego en cultivos, detectar necesidades y apoyar trabajos de agricultura de precisión. Una herramienta útil, pero no automática Aunque los drones ofrecen información muy valiosa, es importante no tratarlos como una solución automática. Un mapa térmico puede señalar una zona con comportamiento anómalo, pero no siempre explica por sí solo la causa exacta. Una temperatura más alta puede estar relacionada con falta de agua, pero también con diferencias de suelo, viento, orientación, estado sanitario o condiciones del momento del
Monitoreo multiespectral: cómo ver lo que el ojo no detecta
En muchas explotaciones agrícolas ocurre lo mismo: dentro de una misma parcela hay zonas que se desarrollan mejor que otras sin una causa visible a simple vista. El agricultor puede detectarlo en el campo, pero muchas veces lo hace cuando la diferencia ya es evidente en el cultivo: plantas con menor vigor, zonas con peor desarrollo o problemas que no se explican fácilmente solo con la observación directa. La tecnología multiespectral permite dar un paso más allá de lo que vemos en campo. A través de imágenes captadas desde drones, es posible identificar variaciones en el estado del cultivo antes de que sean visibles al ojo humano, ayudando a entender mejor qué está ocurriendo en cada zona de la explotación. No se trata solo de obtener una imagen aérea de la finca. El monitoreo multiespectral permite captar información que una cámara normal no registra y convertirla en mapas útiles para tomar decisiones. En un contexto en el que cada vez es más importante ahorrar agua, ajustar tratamientos, reducir costes y producir con más control, esta tecnología puede ayudar a que la agricultura digital sea algo práctico y aplicable al día a día de agricultores y pymes rurales. Qué es el monitoreo multiespectral El monitoreo multiespectral consiste en captar imágenes del cultivo mediante cámaras especiales que registran diferentes bandas de luz. Algunas de esas bandas son visibles para nosotros, como el rojo, el verde o el azul. Otras, como el infrarrojo cercano o bandas relacionadas con el estado de la vegetación, no las percibe el ojo humano, pero aportan información muy valiosa sobre la situación real del cultivo. Una cámara convencional muestra cómo se ve la planta desde fuera. Una cámara multiespectral ayuda a interpretar cómo está respondiendo la vegetación. Por eso, esta tecnología se utiliza cada vez más en agricultura de precisión, especialmente cuando se quiere detectar variabilidad dentro de una parcela, localizar zonas con menor vigor o anticiparse a posibles problemas. La diferencia es sencilla: una imagen normal muestra lo que vemos; una imagen multiespectral ayuda a entender lo que puede estar pasando antes de que sea evidente. Las imágenes multiespectrales trabajan con varias bandas del espectro y se utilizan en agricultura para observar el estado de los cultivos, detectar cambios y apoyar una gestión más precisa. Esta información puede obtenerse mediante drones, satélites u otros sistemas de teledetección, según el nivel de detalle que se necesite. Por qué permite ver más allá de lo visible Las plantas reflejan la luz de forma diferente según su estado. Una planta sana, bien hidratada y con buen desarrollo no responde igual que una planta con estrés hídrico, falta de nutrientes, daño o menor actividad fotosintética. Muchas veces esa diferencia todavía no se aprecia en el color de la hoja, pero sí aparece en las bandas que captan los sensores multiespectrales. Por eso, esta tecnología funciona como una herramienta de alerta temprana. Puede ayudar a detectar zonas que parecen normales a simple vista, pero que ya muestran una respuesta diferente. Esto permite revisar antes, tomar muestras en puntos concretos y actuar con más margen. Por ejemplo, una zona con menor vigor puede estar relacionada con falta de agua, problemas de suelo, compactación, fertilización desigual, una plaga inicial o una enfermedad que todavía no se ha extendido. El mapa multiespectral no da por sí solo la respuesta definitiva, pero sí indica dónde conviene mirar primero. Esto es importante porque en agricultura el tiempo de reacción cuenta mucho. Detectar un problema antes puede cambiar la forma de gestionarlo y evitar que se extienda o que afecte más al rendimiento. Cómo funciona una cámara multiespectral Las cámaras multiespectrales captan varias longitudes de onda de luz. Mientras una cámara RGB tradicional recoge información en rojo, verde y azul, una cámara multiespectral también puede registrar bandas como el infrarrojo cercano. Después, esa información se procesa para generar mapas e índices de vegetación. Uno de los índices más conocidos es el NDVI, utilizado para estimar el vigor de la vegetación y detectar diferencias dentro de una misma explotación. También existen otros índices que ayudan a estudiar el desarrollo del cultivo, la estructura de la cubierta vegetal o posibles señales de estrés. Este tipo de cámaras permite captar información más allá del espectro visible y obtener datos sobre vegetación y suelo. En agricultura, esto puede ayudar a evaluar el vigor de las plantas y detectar zonas con estrés hídrico, enfermedades o deficiencias nutricionales. Aun así, es importante tener claro que un índice no debe interpretarse de forma aislada. Un valor bajo puede tener muchas causas. Por eso, el monitoreo multiespectral debe combinarse siempre con revisión en campo, conocimiento de la finca y criterio técnico. La tecnología señala el posible problema; después hay que comprobarlo y decidir qué hacer. De la imagen al mapa de la parcela El verdadero valor del monitoreo multiespectral aparece cuando las imágenes se procesan y se convierten en mapas claros. A partir de un vuelo con dron o de imágenes captadas por otros sistemas, se pueden generar ortomosaicos, mapas de vigor e índices que muestran la variabilidad dentro de la parcela. En vez de ver la finca como una superficie uniforme, el agricultor o técnico puede distinguir zonas con comportamientos diferentes. Esto ayuda a organizar mejor la visita al campo, dirigir los muestreos, revisar puntos concretos y decidir si una actuación debe aplicarse a toda la parcela o solo a una parte. Esta forma de trabajar encaja muy bien con la agricultura de precisión para pequeñas explotaciones, porque no siempre hace falta empezar con grandes inversiones. A veces, el primer paso es simplemente conocer mejor la finca y detectar dónde se están produciendo diferencias. Además, si los vuelos o mediciones se repiten con una metodología similar, se puede comparar la evolución del cultivo en el tiempo. Así se comprueba si una zona mejora, si una anomalía sigue igual o si un problema se está extendiendo. Para qué puede servir en el campo El monitoreo multiespectral puede tener muchas aplicaciones en una explotación agraria. Una
Drones agrícolas: de la observación visual al diagnóstico de precisión
Los drones se han convertido en una de las tecnologías más representativas de la transformación digital del sector agrario. Lo que comenzó como una herramienta para obtener imágenes aéreas de las explotaciones ha evolucionado hasta convertirse en un sistema capaz de recopilar información detallada sobre el estado de los cultivos y apoyar la toma de decisiones. Hoy, los drones agrícolas permiten observar una finca desde otra perspectiva, detectar diferencias entre zonas, identificar problemas de forma temprana y hacer un seguimiento más preciso de la evolución del cultivo. No sustituyen la experiencia del agricultor ni el trabajo del técnico, pero sí aportan una información muy valiosa para actuar con más rapidez y precisión. Este avance permite a los agricultores disponer de más información sobre sus cultivos y actuar con mayor precisión ante problemas relacionados con el riego, la nutrición o la sanidad vegetal, contribuyendo a una gestión más eficiente de la explotación. En un contexto en el que el sector agrario necesita optimizar recursos, reducir costes y adaptarse a nuevas condiciones climáticas y productivas, los drones agrícolas se presentan como una herramienta práctica dentro de la agricultura digital. Su utilidad no está solo en captar imágenes, sino en transformar esas imágenes en datos que ayudan a decidir mejor. De la imagen aérea al dato útil Cuando se habla de drones agrícolas, no se trata únicamente de volar sobre una parcela y tomar fotografías. La verdadera utilidad aparece cuando esas imágenes se procesan y se convierten en información agronómica. A través de vuelos planificados, el dron puede generar mapas de la explotación, conocidos como ortomosaicos, que permiten ver toda la superficie con un nivel de detalle muy alto. Estos mapas ayudan a identificar zonas con diferente desarrollo, áreas con menor vigor, posibles daños o patrones que no siempre se detectan desde el suelo. Además, cuando se utilizan sensores más avanzados, como cámaras multiespectrales, es posible calcular índices de vegetación como el NDVI o el GNDVI. Estos índices permiten analizar el estado del cultivo y detectar variaciones relacionadas con la actividad fotosintética, el vigor vegetal o posibles situaciones de estrés. Estudios sobre el uso de imágenes multiespectrales en agricultura de precisión destacan la utilidad de estas tecnologías para mejorar el seguimiento de los cultivos y apoyar decisiones técnicas más ajustadas. Principales usos de los drones en agricultura Los drones pueden tener muchas aplicaciones dentro de una explotación agraria. Su utilidad dependerá del tipo de cultivo, del objetivo del vuelo y del nivel de información que se quiera obtener. No siempre es necesario empezar con sistemas complejos. En muchos casos, un primer uso puede ser simplemente conocer mejor la variabilidad de la finca. Uno de sus usos más habituales es la supervisión general del cultivo. Gracias a las imágenes aéreas, el agricultor puede tener una visión completa de la parcela y detectar zonas que presentan un comportamiento diferente. Esto ayuda a localizar problemas de nascencia, daños por maquinaria, zonas encharcadas, falta de uniformidad o áreas con menor desarrollo. También son útiles para el seguimiento del vigor vegetal. A través de cámaras multiespectrales, los drones pueden mostrar qué partes de la finca tienen un mayor o menor nivel de actividad vegetal. Esta información puede servir para detectar desequilibrios y decidir dónde conviene revisar el cultivo con más detalle. Otra aplicación importante es la detección temprana de problemas sanitarios. Algunas plagas o enfermedades empiezan afectando a zonas concretas de la parcela antes de hacerse visibles de forma general. Un dron puede ayudar a localizar esos focos iniciales y facilitar una intervención más rápida. Los drones también pueden apoyar la gestión de la fertilización. Al identificar zonas con menor desarrollo o con diferencias de vigor, permiten orientar mejor las revisiones y ajustar las decisiones relacionadas con la nutrición del cultivo. Esto puede contribuir a un uso más eficiente de los insumos y a una gestión más sostenible. En el caso del riego, los drones pueden ayudar a detectar zonas con estrés hídrico, problemas de distribución del agua o diferencias de humedad entre áreas de la finca. Esta aplicación es especialmente interesante en territorios donde el agua es un recurso limitado y cada decisión relacionada con el riego tiene un impacto directo en la rentabilidad de la explotación. La FAO también ha señalado el potencial de los drones dentro de las soluciones digitales aplicadas a la agricultura, especialmente por su capacidad para recopilar información espacial y mejorar la planificación de las labores agrarias. Una herramienta para conocer mejor la finca Cada explotación tiene zonas que no se comportan igual. Puede haber diferencias de suelo, pendiente, drenaje, exposición al sol, disponibilidad de agua o respuesta al manejo. Muchas veces, el agricultor conoce esas diferencias por experiencia, pero el dron permite visualizarlas de forma más clara y ordenada. Desde el aire, una zona con menor desarrollo puede aparecer como una franja, una mancha o un patrón repetido. Esa información ayuda a orientar mejor la inspección en campo. En lugar de revisar toda la finca de manera general, se puede ir directamente a los puntos donde los datos muestran una posible incidencia. Esta capacidad es especialmente útil dentro de la agricultura de precisión para pequeñas explotaciones, porque permite adaptar la tecnología a necesidades concretas. No se trata de digitalizar por digitalizar, sino de utilizar herramientas que realmente ayuden a mejorar la gestión diaria. El objetivo no es complicar el trabajo, sino hacerlo más eficiente. Si un mapa permite detectar antes un problema, organizar mejor una visita o tomar una decisión con más información, la tecnología ya está aportando valor. Drones y eficiencia en el uso del agua Aunque los drones agrícolas tienen muchas aplicaciones, una de las más relevantes es su uso para mejorar la eficiencia del riego. En zonas agrícolas donde el agua es un recurso cada vez más limitado, disponer de información precisa sobre el estado del cultivo puede ayudar a tomar mejores decisiones. Los sensores térmicos y multiespectrales pueden mostrar diferencias relacionadas con el estrés hídrico. Por ejemplo, una zona que todavía parece normal a simple vista
Asistimos al III Encuentro Nacional de Oficinas Acelera pyme
Reproducimos íntegra la Nota de Prensa emitida por Camara de Comercio de España con motivo del evento al cual asistimos el pasado 17 de marzo. Jesús Herrero, director general de Red.es; María González Veracruz, secretaria de Estado Digitalización e Inteligencia Artificial; José Luis Bonet, presidente de la Cámara de España; e Inmaculada Riera, directora general de la Cámara de España Madrid, 17 de marzo de 2026. El III Encuentro Nacional de Oficinas Acelera pyme (OAP), celebrado hoy en Madrid, ha puesto en valor el trabajo que esta red, impulsada por el Gobierno de España, desempeña en el impulso de la transformación digital de pymes, autónomos y emprendedores en todo el territorio. Las Oficinas Acelera pyme, desarrolladas por Red.es, entidad adscrita al Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública a través de la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, son puntos atención personalizada que brindan asesoramiento, formación y acompañamiento, fomentando su competitividad y el uso de herramientas clave que maximicen su productividad. Estos centros forman parte del Programa Acelera pyme, que pretende construir el ecosistema de referencia para la transformación digital de las pequeñas y medianas empresas. Desde su puesta en marcha en 2020, acumulan más de 108 millones de euros en ayudas concedidas en sus diferentes convocatorias y han impactado a cerca de 227.000 pymes únicas con atención presencial y remota, jornadas técnicas o talleres, entre otras acciones. En su tercera edición, el Encuentro Nacional de Oficinas Acelera pyme ha supuesto un foro para compartir experiencias con beneficiarios, profundizar en la labor de la red de oficinas y dialogar sobre cómo la transformación digital afecta a nuestro tejido empresarial desde diferentes ángulos como son el empleo, el emprendimiento y la formación de nuestros profesionales. Durante su intervención en el encuentro, María González Veracruz, secretaria de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, ha destacado que «las oficinas Acelera pyme se deben ver como aliadas estratégicas porque la digitalización es la llave para crear valor, para llegar a nuevos clientes, para adaptarse a los cambios del mercado y para generar empleo de calidad. Cada empresa que apuesta por la transformación digital contribuye a fortalecer el tejido empresarial y, con ello, la competitividad en todo el territorio». José Luis Bonet, presidente de la Cámara de Comercio de España, ha afirmado que “la clave del éxito del trabajo de las Oficinas Acelera Pyme está en la colaboración público-privada. En esta red participan las cámaras de comercio, asociaciones, colegios profesionales y diversas entidades y al frente el sector público con Red.es. Gracias a este trabajo de acompañamiento, asesoramiento y ayuda al tejido empresarial, habéis logrado que las pymes entiendan la importancia de la digitalización, no solo para el crecimiento y desarrollo de sus negocios, sino para su supervivencia”. Por su parte, el director general de Red.es, Jesús Herrero, ha subrayado el papel de las oficinas como motor para la digitalización de las pymes. “la fuerza de las OAP reside en su acompañamiento cercano. Ofrecen un espacio accesible donde resolver dudas, recibir información práctica y familiarizarse con herramientas digitales para ser más resilientes. Además, su presencia territorial fortalece nuestro tejido empresarial”, ha afirmado. El encuentro ha ofrecido un espacio de reflexión y diálogo en torno a la transformación digital de las pymes, con sesiones en las que se han compartido experiencias reales y se han abordado soluciones digitales aplicables al tejido empresarial. Estos intercambios han permitido mostrar la diversidad de actuaciones que la red desarrolla en todo el territorio y el impacto de su labor en empresas de distintos sectores y contextos, incluidas aquellas situadas en zonas rurales. Reconocimiento a la labor de las Oficinas Acelera pyme en 2025 La jornada ha querido destacar las acciones que más han marcado la diferencia durante 2025 con rutas digitales, jornadas networking o eventos que han contribuido notablemente a impulsar las labores de asesoramiento y acompañamiento entre las pymes, autónomos y emprendedores impactados. Además, se ha reconocido la labor de tres OAP con el Premio a la mejor Oficina Acelera pyme 2025 que este año ha reconocido sus funciones en tres categorías. El Centro Tecnológico de Materias Primas Minerales y Materiales ha sido reconocido por su impulso a la capilaridad Territorial. La Cámara de Córdoba ha recibido su reconocimiento por el impulso a los sectores tradicionales; y la Federación Regional de Empresarios del Metal de Murcia lo ha hecho por el impulso al sector industrial. Oficinas Acelera pyme La red de Oficinas Acelera pyme cuenta con más de 140 oficinas que realizan tareas de sensibilización sobre las ventajas y metodologías innovadoras para optimizar el funcionamiento de sus negocios, mediante la incorporación de las TIC. Entre los servicios que proporcionan está la atención presencial con asesoramiento y resolución de consultas, la atención remota, jornadas técnicas, talleres prácticos relacionados con a incorporación de las TIC en los procesos productivos de las pymes, servicios tecnológicos y de infraestructuras o información sobre acceso a la financiación pública y privada. Las pymes y autónomos pueden solicitar asesoramiento y ayuda en la oficina que mejor les convenga. Para facilitar la búsqueda, en la página web www.acelerapyme.es hay un localizador donde se puede encontrar la oficina más cercana. Las Oficinas Acelera pyme están financiadas, según tipología, con cargo a Fondos Europeos de Desarrollo (FEDER) o a fondos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR). Galería del evento:
Agricultura de precisión para pequeñas explotaciones: tecnología del «tamaño adecuado» que realmente da sus frutos
Acceda a la totalidad del contenido de este interesante reportaje sobre Soluciones digitales accesibles que permiten optimizar recursos, reducir costes y mejorar la productividad en el campo sin necesidad de grandes inversiones. https://www.lavozdegalicia.es/noticia/somosagro/2026/02/12/agricultura-precision-pequenas-explotaciones-tecnologia-tamano-adecuado-realmente-da-frutos/00031770900949160437354.htm
Catálogo andaluz de espacios de datos agropecuarios elegibles para el Kit Espacios de Datos.
Espacio de datos: Soil DataSpace Sector: AGROALIMENTARIO Empresa: UNIVERSIDAD DE JAÉN CIF: Q7350006H URL: https://soildataspace.es Email: soildataspace@ujaen.es Descripción: Soil DataSpace es un ecosistema soberano e interoperable que conecta datos edafológicos, ecológicos y geoespaciales de Andalucía y Castilla y León, alineado con Gaia-X, INSPIRE y OGC para impulsar decisiones inteligentes en agricultura, agua y clima Espacio de datos: Espacio de Datos Agroalimentario de Andalucía (EDAAn) Sector: AGROALIMENTARIO Empresa: UNIVERSIDAD DE MÁLAGA CIF: Q2918001E URL: https://edaan.agora-datalab.eu Email: edaan@uma.es Descripción: Infraestructura innovadora para la gestión, intercambio y explotación segura de datos agroalimentarios, promoviendo la competitividad, la digitalización y el desarrollo sostenible del sector. Espacio de datos: CropDataSpace Sector: AGROALIMENTARIO Empresa: UNIVERSIDAD DE ALMERIA CIF: Q5450008G URL: https://Www.ual.es Email: jorgesanchez@ual.es Descripción: CropDataSpace se concibe como un espacio de datos agroalimentario, donde los participantes (empresas, entidades públicas, centros de investigación, etc.) pueden compartir datos de forma voluntaria, segura y soberana
Importes y condiciones de las ayudas del programa Kit Espacios de Datos de Red.es
Importes de las ayudas del Kit Espacios de Datos El programa cuenta con un presupuesto global de 60 millones de euros para esta convocatoria. La cuantía máxima de la subvención depende de: Entidades privadas o públicas con actividad económica Administraciones Públicas Este esquema permite que las ayudas se adapten al nivel de implicación de cada entidad en el espacio de datos: desde simplemente integrarse como miembro hasta ofrecer productos de datos reutilizables. Condiciones básicas y características Plazo y régimen de concesión Requisitos principales para optar a la ayuda Para poder solicitar la subvención, la entidad debe cumplir varias condiciones: ✔ Tener personalidad jurídica propia y domicilio fiscal en la Unión Europea.✔ Desarrollar actividad económica o ser Administración Pública.✔ Acreditar la incorporación efectiva al espacio de datos o estar en proceso de adhesión contractual al mismo.✔ Presentar toda la documentación requerida (contrato de adhesión, registro en el espacio, memoria de actuaciones realizadas, etc.).✔ Estar al corriente de las obligaciones tributarias y con la Seguridad Social. Qué actividades y gastos se pueden subvencionar El Kit Espacios de Datos financia costes directamente relacionados con la incorporación al espacio de datos, incluyendo: Los gastos deben haberse realizado desde la fecha de publicación de las bases en el BOE, y hay que conservar justificantes y facturas. Condiciones adicionales Resumen práctico ➤ Empresas y entidades privadas: hasta 15 000 € como participante o 30 000 € como proveedor.➤ Administraciones Públicas: hasta 25 000 € como participante o 50 000 € como proveedor.➤ Ayudas disponibles hasta 31 de marzo de 2026 (o hasta agotar fondos).➤ Se financian los costes de incorporación efectiva y publicación de datos en espacios compartidos.
Descifrando Los Espacios de Datos (II)
Retos y dificultades en la participación en espacios de datos Aunque los espacios de datos ofrecen importantes oportunidades para la digitalización y la colaboración empresarial, su puesta en marcha y participación también conllevan retos que deben ser comprendidos y gestionados adecuadamente, especialmente en el ámbito de pymes y autónomos. 1️ Complejidad técnica inicial Uno de los principales obstáculos es la complejidad técnica: Para muchas pymes, estos aspectos pueden resultar difíciles sin apoyo especializado, lo que refuerza el papel de acompañamiento de las Oficinas AceleraPyme. 2️ Falta de cultura del dato Muchas empresas aún no trabajan de forma estructurada con sus datos: Esto dificulta identificar qué datos compartir y con qué finalidad, siendo necesario un proceso previo de madurez digital. 3️ Gobernanza y confianza entre participantes El éxito de un espacio de datos depende de la confianza: Definir reglas claras y aceptadas por todos es un reto organizativo y jurídico, especialmente en entornos con múltiples actores. 4️ Costes y sostenibilidad del modelo Aunque no requieren grandes inversiones individuales, los espacios de datos sí implican: Garantizar la sostenibilidad a medio y largo plazo es clave, especialmente cuando los proyectos nacen al amparo de ayudas públicas. 5️ Cumplimiento normativo y protección de datos La participación en espacios de datos debe cumplir con: Esto exige asesoramiento legal y medidas técnicas que aseguren el uso responsable de la información compartida. 6️ Dudas sobre el retorno de la inversión Al tratarse de proyectos colaborativos, los beneficios: Es fundamental definir casos de uso claros y medibles para que las empresas perciban el valor real de su participación. El papel de las Oficinas AceleraPyme ante estos retos Precisamente por estas dificultades, las Oficinas AceleraPyme son clave para: Conclusión Los espacios de datos no son una solución inmediata ni válida para todas las empresas, pero sí una oportunidad estratégica cuando se abordan con un enfoque progresivo, colaborativo y acompañado. Identificar y gestionar sus dificultades desde el inicio es fundamental para garantizar su éxito y su impacto real en el tejido empresarial.
Descifrando Los Espacios de Datos (I)
¿Qué es el Kit de Espacios de Datos de Red.es? El Kit de Espacios de Datos es una línea de ayudas del Gobierno de España, gestionada por Red.es, diseñada para facilitar y subvencionar la incorporación de entidades a espacios de datos sectoriales. Esta iniciativa forma parte del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) y está alineada con la Estrategia Europea del Dato y la Agenda España Digital 2026. Los espacios de datos son entornos digitales seguros donde organizaciones de un mismo sector pueden compartir, consultar y reutilizar datos de forma interoperable y con reglas comunes, potenciando la innovación y la competitividad. ¿Cuál es el objetivo del Kit de Espacios de Datos? El programa tiene como finalidad: La ayuda se concede en régimen de concurrencia no competitiva, es decir, por orden de solicitud hasta agotar presupuesto. ¿Qué gastos cubre la ayuda? Entre los conceptos subvencionables se encuentran: Para empresas, las ayudas pueden llegar a montos que cubren parte significativa de estos costes si se integran como participantes o como proveedores dentro de un espacio de datos. ¿Por qué es interesante para las Oficinas AceleraPyme? 1️ Apoya la digitalización avanzada Para muchas pymes, entrar en un espacio de datos supone un salto cualitativo en su digitalización, ya que no solo adoptan herramientas, sino que se integran en redes colaborativas de información y valor añadido. Esto va más allá de soluciones aisladas y entra en un uso estratégico de la información compartida, algo que las Oficinas AceleraPyme deben promover. 2️ Genera oportunidades reales de innovación Los espacios de datos permiten que pymes descubran nuevos modelos de negocio, mejores procesos y servicios basados en datos con utilidad práctica (planificación, benchmarking, análisis sectorial). La Oficina puede acompañar a las empresas en esta transición y hacer de puente entre proyectos y ayudas disponibles. 3️ Facilita compartir y utilizar datos con seguridad El programa no solo subvenciona costes técnicos: impulsa la compartición segura de datos, algo esencial para generar confianza entre organizaciones y cumplir con la normativa vigente (por ejemplo RGPD). Las Oficinas AceleraPyme pueden asesorar a las pymes sobre cumplimiento y buenas prácticas antes de dar el salto. 4️ Permite ampliar el ecosistema digital de las pymes La participación en espacios de datos no solo beneficia a grandes empresas. Sectores estratégicos —como el agroalimentario, la logística o la salud— pueden utilizar estos espacios para: Este tipo de iniciativas generan un efecto multiplicador para las pymes y sus cadenas de valor. En resumen: ¿por qué prestar atención al Kit de Espacios de Datos? El Kit de Espacios de Datos es una oportunidad para que empresas y organizaciones accedan a herramientas colaborativas de gestión y uso de datos, financiando parte de los costes de integración y animando a crear ecosistemas de producción e intercambio de información que impulsen la innovación y competitividad en España. Para las Oficinas AceleraPyme: