El certificado digital también tiene fecha de caducidad, así que conviene revisarlo con tiempo para no quedarse bloqueado justo cuando toca presentar una ayuda o contestar un trámite.
En el sector agrícola y ganadero, renovarlo a tiempo es especialmente importante porque muchas gestiones dependen de plazos ajustados y de la presentación telemática.
Cuando el certificado está próximo a caducar, lo normal es que pueda renovarse desde el propio equipo en el que está instalado, siempre que siga funcionando correctamente y se haga dentro del plazo habilitado por la entidad emisora.
Si se deja pasar la fecha de caducidad, en muchos casos habrá que solicitar uno nuevo desde cero, con el consiguiente retraso.
Por qué no conviene dejarlo para el final
Tener el certificado al día evita problemas en campañas de ayudas, solicitudes de subvenciones, consultas de expedientes o recepción de notificaciones.
También ayuda a mantener la actividad administrativa de explotaciones y asesorías sin interrupciones, algo fundamental cuando el trabajo del campo ya exige bastante organización.
Qué revisar antes de renovarlo
Antes de iniciar la renovación, es recomendable comprobar que el certificado sigue operativo, que se encuentra dentro del periodo permitido para renovarlo y que se puede acceder desde el navegador o dispositivo habitual.
También conviene guardar una copia de seguridad una vez renovado, para evitar incidencias si cambias de equipo o necesitas reinstalarlo más adelante.
Un pequeño gesto que evita grandes problemas
Renovar el certificado digital con antelación es una tarea sencilla, pero muy útil. En agricultura y ganadería, donde los tiempos administrativos pueden ser tan importantes como los de la campaña, tenerlo actualizado significa trabajar con más tranquilidad, más agilidad y menos imprevistos.



